El servidor vuelve a funcionar, pero los usuarios siguen sin acceder a la aplicación. Falta una dependencia, los permisos no responden o la conexión con otro sistema se ha interrumpido. La infraestructura está disponible, aunque la empresa todavía no puede trabajar.
Probar un plan de recuperación ante desastres permite comprobar si los servicios tecnológicos pueden volver a operar dentro de los objetivos acordados. El ejercicio debe validar aplicaciones, datos, accesos y procedimientos, además de identificar qué necesita mejorarse.
DRP y backup cumplen funciones diferentes
Un backup conserva copias de información para poder recuperarla. Un plan de recuperación ante desastres, o DRP, establece cómo restablecer los servicios tecnológicos tras una interrupción: qué recuperar primero, quién interviene y qué recursos y procedimientos se necesitan.
Disponer de copias de seguridad no equivale a disponer de un DRP. La estrategia de recuperación puede apoyarse en replicación, infraestructura alternativa, mecanismos de conmutación o restauración de copias, según el escenario y los objetivos del negocio. No depende necesariamente de restaurar un backup.
Por eso, probar el DRP implica comprobar la recuperación del servicio y su funcionamiento, más allá de la disponibilidad de los datos.
RTO y RPO como criterios para evaluar la recuperación
Antes de organizar una prueba, hay que definir qué resultados necesita la empresa.
| Indicador | Qué establece | Qué comprobar en la prueba |
| RTO | El tiempo objetivo para restablecer un servicio tras una interrupción. | Cuánto tiempo transcurre hasta que el servicio cumple los criterios de funcionamiento acordados. |
| RPO | La pérdida de datos tolerable, expresada en tiempo. | A qué momento corresponde el último estado consistente de los datos recuperados. |
Qué fallos puede revelar una prueba de recuperación
Una prueba permite detectar problemas que pueden pasar desapercibidos en la documentación:
- Dependencias olvidadas: la aplicación necesita un servicio de autenticación, una base de datos o una conexión que no se ha contemplado.
- Accesos que no funcionan: el equipo no dispone de los permisos o credenciales necesarios durante la recuperación.
- Datos inconsistentes: los sistemas se recuperan en momentos distintos y la información no encaja entre aplicaciones.
- Capacidad insuficiente: el entorno alternativo arranca, pero no soporta la carga de trabajo prevista.
- Procedimientos incompletos: hay pasos que dependen del conocimiento de una persona y no están documentados.
Detectar estas situaciones permite ajustar el diseño y los procedimientos antes de necesitarlos en una interrupción real.
Qué debe incluir una prueba de DRP
- Un escenario concreto
Define qué fallo se simula, qué servicios se evaluarán y qué dependencias necesitan. Acuerda también quién ejecutará la prueba y quién confirmará que las aplicaciones permiten trabajar.
- Una ejecución controlada
Prepara las condiciones para evitar interferencias con producción. Registra los tiempos, las intervenciones manuales y cualquier paso que no pueda completarse con la documentación disponible.
- Una validación funcional
Comprueba operaciones reales dentro del entorno de prueba: iniciar sesión, consultar información o completar una transacción controlada. Verifica también la coherencia de los datos y las conexiones entre sistemas.
- Un informe con acciones de mejora
Documenta los resultados frente al RTO y RPO, las limitaciones del ejercicio y las incidencias detectadas. Cada mejora debe tener un responsable y una fecha de revisión. El retorno al entorno habitual también debe estar previsto y validarse según el alcance acordado.
Soluciones avanzadas que requieren un diseño a medida
Un entorno con varias sedes, aplicaciones críticas o dependencias entre sistemas exige un análisis exhaustivo antes de elegir una solución.
Ese trabajo debe identificar el impacto de una interrupción, el orden de recuperación, la capacidad necesaria y los escenarios que se quieren cubrir. A partir de ahí se diseña la arquitectura y se establecen los procedimientos y las pruebas.
Los objetivos de recuperación deben orientar el diseño técnico. Una solución adecuada para un servicio puede resultar insuficiente para otro con mayores exigencias de disponibilidad.
Comprueba cómo volvería a operar tu empresa
Una prueba de DRP aporta evidencias para decidir qué ajustar antes de una interrupción real. Conviene repetirla según la criticidad del servicio y cuando cambien elementos relevantes del entorno.
En Datos101, contamos con DRP101, nuestra solución de recuperación ante desastres.
Cuéntanos qué servicios son críticos para tu empresa y qué tiempos de recuperación necesitas. Analicemos los requisitos de tu proyecto.




